La economía brasileña resiste el empeoramiento de la crisis política

  • Fecha: 2017-07-13
  • País: Brasil

Cuando los índices de confianza dieron un salto con la substitución de Dilma Rousseff por Michel Temer en la presidencia durante 2016, la economía no reaccionó. Ahora parece ocurrir lo contrario - los índices de confianza se derrumbaron tras la delación de Joesley Batista, pero la economía sigue en su lento proceso de recuperación. Los efectos más drásticos sobre el empleo sólo se producirán si el cuadro de incertidumbre se prolonga. Los indicadores de actividad ya conocidos del mes revelan señales mixtas y las opiniones de empresas y analistas sugieren que, tras el "susto" de mayo, persistió la expectativa de mejora con respecto a 2016.

  

"La economía real se encogió de hombros ante la crisis política", afirmó Fabio Silveira, socio director de MacroSector Consultores. Esto sucede porque algunas variables importantes siguen bajo control, como el tipo de cambio relativamente estable, la inflación baja y el saldo comercial positivo, señaló.

  

La situación de las cuentas públicas es "aterrorizante", pero los ánimos están bajo control porque los agentes todavía confían en que los actores políticos van a tratar esta cuestión.

 

 Algunos factores apuntan hacia la continuidad de la recuperación. La posibilidad de una caída más fuerte de las tasas de interés ganó impulso a partir de la deflación registrada en eI índice de precios de junio. La desaceleración de la inflación impulsó la recuperación más rápido de lo esperado de los ingresos del trabajo. Después de caer un 2,3% en términos reales en 2016, los salarios acompañados por la encuesta Pnad Continua avanzaron en promedio un 2,3% entre enero y mayo interanual.

  

La posible salida de Michel Temer de la presidencia, para dar lugar al presidente de la Cámara, Rodrigo Maia, rescata, según economistas, alguna esperanza de viabilidad de las reformas. La combinación de todos estos factores podría mejorar la confianza más adelante. "Mayo habría sido más una isla que una inflexión de trayectoria", dice Borges. Para él, el PBI del segundo trimestre puede incluso haber crecido alrededor del 0,1% o del 0,2%.

  

Aún así, el agravamiento de la crisis política mantiene deprimidas las inversiones, desafiadas aún por la gran capacidad ociosa de la industria y por las incertidumbres a medio plazo.

 

FUENTE:  cronista.com